Toda gran ciudad cosmopolita tiene sus riesgos. Por su seguridad, hemos reunido algunas advertencias para que pueda viajar tranquilo.
Mujeres que viajan solas
Cada vez más mujeres viajan solas, y muchas de ellas visitan Estambul a lo largo del año. La ciudad en sí es segura, pero conviene ser prudente: evite las calles solitarias y los lugares oscuros por la noche. Confíe en su instinto con los desconocidos y rechace con firmeza cualquier acercamiento insistente.
Guías turísticos falsos
Es muy habitual, sobre todo en zonas como Sultanahmet, que se le acerquen hombres que dicen ser guías turísticos y que pueden ayudarle a evitar las colas de los museos. Sin embargo, en Turquía los guías necesitan una licencia oficial. Así que no confíe en ellos a menos que puedan demostrarlo.
Tráfico
¡Uno de los mayores problemas de Estambul! Le recomendamos usar el transporte público siempre que pueda para no tener que lidiar con el tráfico. Las peores horas son aproximadamente de 7 a 10 de la mañana y de 16 a 20 de la tarde. Por suerte, las zonas más interesantes de Estambul cuentan con transporte público, lo que facilita mucho las cosas. Tenga cuidado al cruzar la calle, ya que los conductores no siempre ceden el paso a los peatones.
Estambul de noche
Como en cualquier ciudad, por la noche algunas zonas resultan menos seguras, sobre todo las callejuelas oscuras, también en barrios como Sultanahmet. Si se aloja en una zona apartada, procure no caminar solo y no llevar mucho dinero encima.
Las invitaciones
Esta estafa suele dirigirse a hombres que viajan solos. Un hombre bien vestido y que habla bien inglés se le acerca, casi siempre para pedirle fuego. Es muy simpático y educado. Puede abordarle mientras espera en la calle a algo o a alguien, o incluso mientras cena en un restaurante. Empiezan a conversar y la charla siempre termina igual: le invita a tomar algo. Si acepta, de pronto aparecen mujeres ligeras de ropa y, al llegar la cuenta, tendrá que pagar cientos de euros. ¡Rechace la invitación desde el principio!
Movilidad reducida
Las distancias en Estambul son bastante grandes. Hay obras en muchas calles y a menudo hay que subir escaleras para visitar muchos lugares, porque numerosos edificios son antiguos y no tienen ascensor. Por ello, las personas con dificultades para caminar o en silla de ruedas pueden encontrar obstáculos. Un traslado privado y un guía facilitan mucho la visita.
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